|
Haití (La Opinión, 6-02-10)
Aurelio de Paz y Javier Fernández
Tras cada crisis humanitaria, sea esta natural o provocada por la humanidad, se desarrolla un gran espectáculo promovido por los medios. Imágenes duras hasta la extenuación nos llegan desde todas direcciones buscando el detalle más morboso; noticieros de radio y TV casi monotemáticos; portadas de periódicos con fotografías a todo color de cadáveres, desolación, miseria, desesperación...
Los terribles seísmos que hace ya casi dos semanas asolaron Puerto Príncipe y sus alrededores han vuelto a provocar ese efecto. Durante estos días, todos los periódicos llenan sus portadas con noticias e imágenes que no buscan sino destapar la miseria humana evitando con todo cuidado el análisis de las causas. No hay programa de noticias de TV que no haya enviado a una o dos personas para cubrir la tragedia, incluso los programas del corazón se suman a la iniciativa “solidaria” enviando a “corresponsales” que cuentan cuan mal están las cosas mientras se quejan de tener que dormir en una tienda de campaña o de que no han podido lavarse el pelo esa mañana. “La corrupción es el caldo de cultivo de todo este desastre”, sentencian quienes participan en tertulias radiotelevisivas, pasando de inmediato a tratar de asuntos tan trascendentales como el vestido de Nosequién o la última hazaña sexual de Nosecual. Está claro: hoy por hoy, si no apoyas o hablas de Haití, no estás en la onda. Desde todo el mundo se lanzan mensajes en demanda de ayuda para el pueblo haitiano. La solidaridad vende cuando hay desastres.
Leer más...
Destrucción masiva de empleo en 2009, sobre todo en las regiones del "ladrillo" (30-01-10)
Se vea por donde se vea, 2009 quedará para la historia como el peor año del mercado laboral español. Sus dos indicadores básicos lo certifican. El empleo nunca ha vivido una debacle de una magnitud similar. Sólo el primer trimestre del año se llevó por delante más de 750.000 empleos. Y la mayor destrucción de empleo está teniendo lugar en las zonas donde dominó la economía del "ladrillo": Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia.
La tasa de desempleo ha llegado al 18,83% en España y al 22,47 en la Reidón de Murcia, lo que coloca a esta región 3,64 puntos por encima de la media nacional. El paro ha ascendido a una cota desconocida hasta ahora. Y detrás de los indicadores, 4.326.500 dramas. 4.326.500 personas sin trabajo, según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística. En la Región de Murcia, son ya 161.500 los desempleados.
La caída sigue superando las previsiones. Al menos, las del Gobierno, que ayer volvió a revisar sus números. Sus cálculos vaticinan que en 2010 España tendrá una media de un 19% de paro, una décima más que antes. Y el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, admitió que "puede ocurrir" que en algún momento de este año la tasa llegue al 20%.
Leer más...
|
Once propuestas de once expertos para cambiar el modelo de la Región (31-01-10)
La crisis, la más grave desde la Segunda Guerra Mundial, toca fondo. Deja hasta ahora 161.500 desempleados en la Región y pone en evidencia un modelo económico con pies de barro. Entre los números rojos de la Gran Recesión, los expertos atisban la luz al final del túnel y auguran que lo peor de la tormenta económica ha pasado. En España, el fin del ciclo negativo tardará algo más. Pero ha llegado la hora de pensar en la recuperación. ¿Por dónde empezar? ¿En qué debe sustentarse el futuro desarrollo? ¿Hemos aprendido de nuestros errores? Se admiten ideas.
A propuesta del diario La Verdad, once expertos murcianos se han puesto a reflexionar con vistas al 2011, el año de la recuperación económica para España según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Su cometido, ofrecer desde diferentes perspectivas las claves para un nuevo sistema de crecimiento. Y las propuestas son tan diversas como variadas las profesiones de los entrevistados, desde un filósofo a un astrónomo. Eso sí, hay coincidencias. Por ejemplo, que la cultura del pelotazo y la especulación está trasnochada y que en la nueva era se impone la formación, la calidad, la innovación y el respeto por el medio ambiente. Tomen nota, he aquí sus 'recetas'...
LAS PREGUNTAS
1 ¿Cuáles son los sectores por los que debe apostar la Región? 2 ¿En que base tendría que sustentarse un cambio en el modelo económico? 3 ¿Qué acciones habría que impulsar? 4 ¿De qué carencias peca la Región? 5 ¿Qué potenciales le ve a Murcia?
Leer más...
Popapocalípticos (La Opinión, 30-01-10)
José Daniel Espejo
En medio del sonoro intercambio de bofetadas dialécticas en que se ha convertido el debate de los derechos de autor y la piratería en Internet, hay algo que probablemente se nos ha pasado por alto. Lo comprendí al ver la lista de firmantes del enésimo manifiesto antipiratería de los profesionales de la música y sorprenderme ante el hecho de que nunca, jamás, he logrado escuchar un disco entero de absolutamente ninguno de los ¡83! artistas de la lista. Igual es casualidad ¿no? Igual a ustedes no les pasa. Pero ya puestos, voy a darles mi hipótesis, que igual les convence. Y si no, mejor es estar de columnista de opinión que en la calle delinquiendo, como decían Faemino y Cansado.
El que suscribe es un orgulloso miembro de la quinta del 75, la del baby boom, recuerden, la primera criada en democracia y educada en aulas atestadas, la que vio de niño la Trilogía (¿que qué Trilogía? Por dios, buen hombre, solo hay una Trilogía y George Lucas es su Profeta). Los 90 son nuestra década prodigiosa: abrimos los oídos a los 15 y ahí estaba Kurt Cobain, cumplimos los 25 y lo celebramos con Daft Punk. Eran los años dorados de la industria musical, el apogeo de la MTV y la multiplicación de los panes y las FNAC. Aún no había llegado Napster a torcer las cosas y el que tenía Internet en casa era como el que tenía móvil: un esnob. Las multis, merced a unas cifras de beneficio escandalosas, dominaban toda la Galia. ¿Toda? No, no toda. El movimiento indie, surgido como reacción a los abusos de la industria tanto hacia los músicos no comerciales como hacia el público, llevaba la integridad y la independencia al núcleo de la identidad musical de las bandas, sacándolas de los circuitos industriales y colocándolas en una incipiente escena alternativa, con profusión de sellos minoritarios, pequeñas salas, fanzines y entusiasmo crítico.
Leer más...
|