DOCUMENTOS - ARTÍCULOS DE OPINIÓN

MEDIO AMBIENTE Y URBANISMO

"El agua como trinchera electoral"
Pedro Antonio Ríos Martínez

(La Verdad, 30-11-07)

El pasado fin de semana el señor Rajoy comenzó por Murcia su andadura electoral y aunque él estuvo impreciso, el mensaje que lanza el PP a los murcianos es «si gana Rajoy impondrá el trasvase del Ebro». No quisiera yo doblar su bravura, pero sí reconvertir su postura, planteándole: «Agua que no has de beber, déjala correr». Es bueno levantar los ánimos y encender los corazones, pero con las cosas del agua no se juega y eso lo sabemos bien en la huerta. No es bueno exacerbar las diatribas en campaña y luego pasar cuatro años sin mover una piedra y tirándonos a la cara lo malo que es el otro Gobierno. Rajoy sabe que no podrá imponer el Trasvase del Ebro, pero le da votos y lo usa. ¿Ven ustedes posible enviar el ejército para el enganche del trasvase en el delta, frente a miles de ciudadanos catalanes y aragoneses movilizados para oponerse a esta obra?

El agua y los lindes, desde siempre, han sido un tema de conflicto, muy ligados a la vida y a la economía de la huerta y siempre se ha resuelto hablando o al final yendo al Tribunal de Hombres Buenos y acatando sus decisiones. Por eso me extraña que sean murcianos y valencianos los que se proponen imponer una de las soluciones posibles a nuestro déficit hídrico secular, por decreto ley y mucho más me entristece, que sean murcianos y valencianos los que exacerben los conflictos del agua para sacar réditos electorales, pero enquistando y agrandando el conflicto y la confrontación territorial, que no sólo aplaza, sino que aleja la solución pactada de este tema vital para la economía y el futuro de nuestra Región.

Ya el 16 de septiembre de 1995 Diario 16 daba a página entera una información de los diputados y senadores del PP en las Cortes generales: «El PP ultima una alternativa a los trasvases con desalinizadoras» y un poco más tarde, el domingo 15 de octubre de 1995 los medios de comunicación de Murcia publicaban a toda plana y en páginas importantes, dentro de la campaña: «El PP cumple 100 días en el Gobierno», un compromiso del presidente Valcárcel con Endesa para «sembrar la Región con más de cuarenta desalinizadoras, con una inversión superior a los 300.000 millones y una producción anual de 143 hectómetros cúbicos». Todo esto se producía en un momento político que finiquitaba el PHN del señor Borrell, con la interconexión de las cuencas más caudalosas con las menos. El miércoles 8 de noviembre el presidente Valcárcel firma con Endesa un acuerdo para la instalación definitiva, en tres años, de cuatro desalinizadoras que producirían entre 300 y 350 hectómetros cúbicos, que el diario La Verdad titula, en su página cuatro, «Las desalinizadoras aportarán más agua para riego que el trasvase Tajo-Segura». En ese momento el ministro de Industria, Juan Manuel Eguiagaray, se oponía a generalizar las desalinizadoras, porque, según sus datos, el agua sería muy cara para los agricultores (unas 100 pesetas hectómetro).

En suma, la campaña de las Elecciones Generales de 1996, en la que yo salí elegido diputado de Izquierda Unida, estuvo centrada en quién haría más desalinizadoras, más rentables y de agua a menor precio. En febrero de 1996, en plena campaña entramos en una batalla electoral de anuncios de desalinizadoras a diestro y siniestro, de una parte, Valcárcel y Endesa; y por el otro lado, Juan Manuel Eguiagaray, ministro de Industria y candidato por Murcia, que ya había cambiado y ahora sacaba a concurso una macrodesalinizadora en Cartagena, que produciría agua para 300.000 habitantes (unos 36 hectómetros cúbicos), tres nuevas plantas desalinizadoras y tres nuevas plantas depuradoras, con un acuerdo firmado entre el Ministerio, Proeexport (que por cierto negaba tener noticia del acuerdo) y el Instituto Tecnológico. La página 3 del diario La Verdad de 3 de abril titulaba: «Endesa comenzará a desalar agua durante el verano de 1997», porque se iban a construir tres desalinizadoras y sólo la de Cartagena iba a generar más de 100 hectómetros de agua

Han pasado más de 11 años desde esa fecha y el PP ha dispuesto de ocho años de Gobierno en España y en la Región de Murcia ¿ Dónde están estas desalinizadoras y esos hectómetros de agua prometida? ¿ Por qué hay que atacar ahora a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona cuando anuncia las desalinizadoras que aportarán unos 140 hectómetros cúbicos de agua para satisfacer parte de nuestro déficit hídrico? ¿Era buena el agua desalinizada en 1996 y mala ahora en 2007? ¿Qué ha cambiado?. Las aguas de la desalación antes y ahora son parte de la respuesta, que debe aportar un Plan Hidrológico basado en la gestión de la demanda, junto con las políticas e inversiones dirigidas al ahorro, la aportación del agua depurada para regadío y la consolidación del Trasvase Tajo-Segura, como inversión ya amortizada económica, social y ambientalmente. Celebradas las elecciones lo nuevo era que el PP llegaba también al Gobierno de la nación en abril de 1996 y aparcaba estas prioridades y todo lo dicho se durmió junto a la presentación del Plan Hidrológico porque no podía aprobarlo ya que gobernaban con el apoyo del señor Pujol, CiU y PNV y el delta del Ebro era sagrado. Eso sí en 1998 abordó una reforma de la ley de Aguas que unió negocio y agua, facilitando la compraventa de concesiones, con la compraventa de fincas y generalizaba la privatización de la obra hídrica, ligada al uso y los usuarios potenciales del agua y sobre todo archivó la gestión de la demanda desde el ahorro de un bien escaso, para generar una gestión de la oferta como si se tratara de un bien inagotable.

Desde hace cuatro años cada vez que se juntan Ramón Luís Valcárcel y Francisco Camps, como presidentes de sus respectivos gobiernos autónomos nos recuerdan, como si no lo supiéramos ya, que el PP, el Gobierno de Aznar y algunas comunidades autónomas, querían hacer un trasvase desde el Ebro al Segura, por la costa, a toda costa y a cualquier impacto o costo y que el Gobierno de España, desde 2004, con los gobiernos de otras comunidades autónomas no le ven necesario, ni por el tipo de obra, ni por el impacto, ni por el costo, ni por el origen y destino que se da al agua. La verdad es que la Región de Murcia desde el 2004, a pesar de las catástrofes hidrológicas de la Región anunciadas por el PP, ha mantenido su crecimiento económico permanente, necesita abastecer a un crecimiento de población que ya sobrepasa el 1.400.000 habitantes, tiene que regar más de 220.000 ha. de regadío de secano y tiene en marcha más de 70 campos de golf con sus complejos deportivo, ocio y turístico (26 de ellos ya autorizados por la Confederación Hidrográfica del Segura), todo ello sin grandes restricciones de agua, que sólo ha sido posible acometer con procesos de optimización del uso del agua y con el incremento de la demanda de aguas y la aceleración de la sobreexplotación de los acuíferos.

Necesitamos parar un poco, dejar de tirar la piedra contra otros y echar una pensada común y compartida, por todos los sectores y fuerzas políticas, sociales, sindicales, empresariales, ciudadanas, universitarias, etc. Sacar de la legítima batalla partidaria el tema del agua, huir del victimismo, dejar de ser un problema y pasar a ser parte de la solución del problema. Somos los más interesados en lograr un gran Pacto Nacional del Agua en todo el Estado, concretado en una Ley, que nos dote de estabilidad en la gestión del agua.

.Pedro Antonio Ríos Martínez fue diputado nacional por Murcia

 

 
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