DOCUMENTOS - ARTÍCULOS DE OPINIÓN

MEDIO AMBIENTE Y URBANISMO

"Las mentiras del diputado"
Carlos felipe Iracheta

(La Verdad, 13-07-07)

El diputado Ayala miente, y miente como un bellaco, porque es persona informada y sabe de lo que habla cuando miente sobre la ley del Suelo estatal recientemente aprobada y en contraposición a las virtudes de la ley del Suelo murciana, de la que el Sr. Ayala fue autor junto a otros.

El pasado domingo, 8 de julio, en La Tribuna de La Verdad, el diputado Ayala criticaba la mencionada ley del Suelo, cosa que me parece muy sana, pues yo mismo también me muestro crítico -aunque desde una óptica muy distinta- con una ley que nos aleja una vez más de la legislación europea y occidental. Pero esa es otra cuestión que ahora no toca discutir.

Lo que ahora toca es denunciar la mentira del diputado Ayala cuando dice que la ley murciana ya se adelantó a la de la ex ministra Trujillo. Dice textualmente: «así, el art. 158 ya establece una regulación pública y transparente de los convenios urbanísticos que han de publicarse y someterse a información pública con carácter previo a su aprobación».

Mentira, lapsus, fallo de subconsciente... me inclino por lo primero, porque lo que dice el diputado es precisamente lo que la ley debería decir y no dice, y no lo dice porque los autores de la ley, Ayala incluido, ya se cuidaron muy mucho de que no fuera así y de que la ley no dijera lo que él dice que dice. Veamos lo que realmente dice el art. 158 y en qué consiste la manipulada diferencia «El Ayuntamiento publicará los convenios en el Boletín Oficial de la Región, en el plazo de un mes desde su celebración, y los mantendrá en régimen de consulta pública».

Es decir, que de someterse a consulta (sólo consulta) pública con carácter previo a su celebración, nasti de plasti, Sr. Ayala, más bien todo lo contrario: los convenios se someten a consulta pública en el plazo de un mes desde su celebración. Y si entendemos que su celebración es el acto de su aprobación o firma, y no el cumpleaños del alcalde, entenderemos que la consulta pública, una vez firmado el convenio, no sirve para nada, más que para el derecho al pataleo y el maquillaje pseudolegal del convenio; en resumen, una tomadura de pelo ciudadana.

Y así lo entienden los alcaldes y ayuntamientos de esta región, que en un 99%, primero firman los convenios y luego los mandan publicar al BORM (los que los mandan) en un acto de trámite sin ninguna trascendencia. La excepción del 1% que confirma la regla corresponde precisamente a un ayuntamiento socialista cuyo denostado alcalde ha perdido las últimas elecciones precisamente por un polémico convenio urbanístico. Mira por dónde, para uno que cumple va y se le cae el pelo.

También se ufana el diputado de que, en sostenibilidad, la ley de la Trujillo no le gana a la ley murciana, que ya lo dice en su art. 1, desarrollo sostenible; ¿lástima de artículo!.. que por lo visto no se han leído los implicados en los episodios de La Zerrichera, Lo Poyo, Novo Carthago, Marina de Cope y otros.

Critica también el Sr. Ayala que la reserva del 30% de suelo para vivienda protegida, al margen de su posible inconstitucionalidad, impide ¿desarrollos sostenibles del territorio! (sin comentarios) y encarecen el suelo. Y aquí lo criticable no es la mentira sino la ignorancia, imperdonable en el portavoz de Fomento y Vivienda del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, porque Murcia es de las pocas, si no la única comunidad autónoma, según el profesor y experto en Derecho Administrativo José M. Palau Navarro, a la que afecta dicha disposición, ya que sólo obliga en su ley regional a reservar un pírrico 10% del suelo para VPP y con excepciones, mientras que el resto de las comunidades autónomas tienen establecidas reservas superiores al 30% desde antes de que lo estableciera la ley.

Rectifique o dimita, diputado Ayala, que no nos lo merecemos.

Carlos F. Iracheta es Arquitecto y miembro del Foro Ciudadano

 

 
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