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MEDIO AMBIENTE Y URBANISMO |
(La Verdad. 31-3-07)
En
estos momentos el PP está impulsando un «Pacto del
Agua para la Región de Murcia» basado en más
de lo mismo. Unas propuestas de actuación en materia de «oferta»
de recursos hídricos, sin mencionar ya la entelequia del
Trasvase del Ebro, pero sin hacer hincapié en las políticas
de gestión de la «demanda» del agua. La situación
hídrica en la que se encuentra la Región de Murcia
es de déficit estructural: Se consume mucha más agua
de la que se dispone. La agricultura no satisface sus necesidades
con la aportación de cuenca ni con las aportaciones del trasvase
Tajo-Segura generalizándose así la sobreexplotación
de las aguas subterráneas. Además el elemento clave
que está distorsionando la «demanda» de recursos
hídricos es el florecimiento de grandes urbanizaciones residenciales
y campos de golf que pueden producir la duplicación del déficit
hídrico para el 2015. Esta situación está produciendo
una detracción de caudales de la agricultura con destino
a los usos residenciales que se realiza sin ninguna transparencia.
Últimamente se han hecho públicas varias denuncias
contra la empresa Polaris World por regar campos de golf con aguas
de riego. Otro ejemplo es el de la finca Herrada del Tollo en Jumilla.
La principal contradicción de la planificación
hidráulica que el PP realiza en la Región de Murcia
reside en el propio modelo de gestión. Padecemos un modelo
que contribuye pese al aumento permanente de la «demanda»
de agua en un contexto de cambio climático global que afecta
sobre todo a una región árida como la nuestra con
limitados recursos. Estamos asistiendo al expolio del patrimonio
natural de la región, con especial atención al recurso
agua, en aras al enriquecimiento desmesurado de unos pocos especuladores
del suelo, aquellos que compraron barato y ahora con las recalificaciones
se quieren hacer archimillonarios.
Ante el aumento de los desequilibrios el Programa
Agua, impulsado por el PSOE, prevé ciertas actuaciones (reutilización
del agua, mejora de las conducciones, construcción de desaladoras
) que sí poseen la capacidad de generar nuevos recursos,
aunque en una perspectiva claramente insuficiente para reducir el
déficit hídrico estructural. Además los costes
de estas actuaciones no son repercutidos sobre los nuevos usuarios
reales del agua (desarrollos urbanísticos y campos de golf),
sino que son socializados a todos los usuarios.
Los principios básicos de la alternativa
de IU pasan por una política de actuación en la DEMANDA
que debe centrarse en la planificación de las demandas (catálogo
de superficies de regadío, consumo de agua de los campos
de golf, demandas de las macrourbanizaciones, consumo de los núcleos
urbanos, etc.) y en su control (reducción de los regadíos
no consolidaos, moratoria en los nuevos desarrollos urbanísticos
y campos de golf de la región, etc). Además es necesario
aplicar medidas en el coste del recurso agua asociadas a las funciones
que este recurso desempeña, función vital (60 litros
por persona y día), función social y medioambiental
(medio natural y regadíos consolidados) y función
negocio (nuevos regadíos no consolidados, urbanizaciones
y campos de golf). Superado debe quedar el modelo de clasificación
de los usos del agua como urbanos, industriales o agrícolas.
Las políticas de «ofertas» por el contrario deben
ser complementarias y servir para optimizar los recursos hídricos
de los que disponemos.
Pedro Martínez
Gómez. Responsable de Desarrollo Económico IURM.
José Antonio Pujante Diekmann. Coordinador General de IURM.
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