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DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN |
( La Opinión, 10-1-09)
Finalizamos el año y
en los telediarios se mezclan, con más orden y concierto
del que creemos, las noticias acerca del genocidio palestino, las
subvenciones estatales a los ricos, una misa contra cualquier concepción
de la familia no-católica, una nueva mujer asesinada
(van 73) por el hecho de ser mujer, la crueldad injusta
de la meteorología y qué hacer con un segundo más
en nuestra vida.
Todo es puro espectáculo: con sus ritmos, sus cadencias y
sus apostillas. De este modo, un día más, estamos
viendo las imágenes de niños palestinos asesinados
por los terroristas de Israel (perdón, quería decir
víctimas colaterales de las incursiones del ejército
israelí), mientras los gobiernos occidentales piden un alto
el fuego a las partes.
Y no ocurre nada: la doble moral de occidente sigue funcionando
y pocos se plantean por qué hay diferencia entre matar con
un misil teleridigido (guerra) o hacerlo con un hombre teleridigido
(terrorismo).
A continuación, pasamos a la siguiente noticia, referida
a los tremendos esfuerzos solidarios que tenemos que hacer todos
para salir de esta no-crisis, con el fin de evitar la temida no-recesión
subvencionando a las grandes fortunas, mientras se repantigan en
el sofá junto al presidente del Gobierno.
¿Ha pasado algo? ¿Cuántas manifestaciones hemos
hecho para negarnos a subvencionar con nuestros impuestos a todos
esos… (palabrota) y exigir un cambio inmediato en el sistema
económico? Pero cuando la ira podría empezar a asomar
y echarse al monte, ya se ha cambiado de tercio y nos vienen con
la noticia de una macro-misa celebrada en Madrid en defensa de la
sacrosanta y católica concepción de la familia biparental-bisexual
y contra el mayor crimen contra la humanidad que se puede cometer:
el aborto.
Y así, como quien no quiere la cosa, vemos a un señor
bajo palio y arrogado de no se qué celestial autoridad, que
micrófono en mano exhorta a una masa impía para que
se alce contra todas aquellas personas (sobre todo mujeres) que
no compartan su moralidad. Porque no se trata de defender una moral
perseguida: innecesario hacerlo entre sus acólitos, sino
de atacar cualquier otro modelo de relaciones sociales que ellos
no puedan controlar. Y para colmo se presentan como víctimas
que son perseguidas por el Estado ateo, abortista y feminista (aquí
no sé muy bien que hace de fariseo, de romano y/o de león).
¡Con todo el sufrimiento que han provocado en este mundo,
y con el que siguen provocando!
Pero nadie dice nada, la ciudadanía sigue desaparecida…
Nadie los denuncia, ni se les juzga de oficio por exaltación
de la homofobia y del machismo, o por llamar asesinas a todas aquellas
mujeres que abortan, etc. Todo lo contrario, les seguimos prestando
cámaras de televisión y subvencionando sus actividades
contra el Estado de Derecho.
Llegados a este punto en el que la ira se puede transformar en Némesis,
nos sobrecogen hablando de dos mujeres asesinadas por su cónyuge
(o ex, o pre), dando, como siempre, un número inferior de
mujeres asesinadas: 70, informa el Misterio de Igualdad (No es una
errata), cuando son 73 (más varios casos que se están
investigando), y terminan apostillando que “es una mujer asesinada
menos que el año pasado”. ¡Estamos de enhorabuena!
Y la correspondiente del Misterio nos desvela qué se está
haciendo para combatir la violencia contra la mujer… ¡Sorpresa!
Crear nuevos Juzgados especializados. Más de lo mismo (necesario
pero, como vemos, insuficiente). Además de responsabilizar
a la sociedad civil (como si en este país la gran mayoría
supiese que es eso), mientras que su responsabilidad sigue brillando
por su ausencia.
Todavía no la he oído decir nada contra la Iglesia
y su sistema de creencias. Aún no la he escuchado criticar
a las grandes empresas por la falta de mujeres entre los cargos
directivos. Ni ha hecho referencia a la pésima actividad
de los Institutos de la Mujer de algunas Comunidades Autónomas,
como la de Murcia, que tienen transferidas las competencias y no
hacen otra cosa que despilfarrar los pocos medios de que se disponen
e impedir de modo activo que se pueda desarrollar una política
efectiva contra la violencia sobre la mujer como sujeto social.
Ni tan siquiera ha dicho nada del pésimo papel que está
desempeñando el Ministerio de Educación en la lucha
contra la violencia sobre la mujer.
Vamos terminando, es la hora de dotar a la naturaleza de un contenido
moral: ¡qué mala la nieve, la lluvia y el viento! ¡Cuántos
destrozos causan! Pero que inocencia la de los que construyen (y
permiten hacerlo) en ramblas, o junto a laderas de montañas,
o al lado del mar…
A estas alturas del telediario la catarsis se está produciendo,
las tragedias humanas son trascendidas por la sublimidad de los
fenómenos atmosféricos, así que de modo inmediato
podemos empezar a reconfortarnos con la vida mientras pasmos a la
tremenda noticia de alcance mundial acerca de qué hacer con
un segundo más. Y la gente, por la calle, contesta que votar
sí (decir sí es un segundo): a un a resolución
de la ONU que condene a Israel, al tiempo que permite encarcelar
y expropiar los bienes de todos los sinvergüenzas de la banca
y la bolsa, mientras se retiran los fondos de la iglesia católica
y se exige la dimisión de la ministra por su incompetencia
manifiesta.
Pero nada de esto va a sucede y podemos pasar al fútbol y
brindar por un feliz y próspero 2009.
Javier Ortega Cañavate
es miembro del Foro Ciudadano.
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