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DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN |
( La Opinión, 31-5-08)
Llega tiempo de congresos políticos
y para los que han sacado menos votos tiempos de reflexión.
El PSRM-PSOE se encuentra entre esos partidos que deben acometer
dicha reflexión. Y además en su caso dicha reflexión
debe incluir también una evaluación detallada de su
estrategia política, más allá de la actual
disputa por quien deba liderar el partido a partir del Congreso
de julio. En estos momentos la estrategia política es uno
de los hándicaps fundamentales del socialismo murciano.
En Murcia existe un socialismo resignado. Un socialismo basado en
una premisa central, Murcia es una región conservadora y
por tanto nosotros nos atenemos a defender la causa progresista
pero no en comunicarla porque nada va a cambiar. Si analizamos más
de cerca, el socialismo murciano se encuentra resignado a causa
de un período anterior de frustración. Se trabaja
más y aún así nada cambia. La razón
es muy simple, porque el problema esta en el fondo y no en las ganas.
En este artículo me gustaría analizar las razones
subyacentes de la situación actual en nuestra región.
Para ello me gustaría hablar de dos ideas principales, la
naturaleza del comportamiento electoral murciano y la problemática
del issue voting (el voto unido directamente a posiciones políticas
específicas, en concreto en Murcia al agua).
Ronald Inglehart, sociólogo estadounidense, en su libro ‘La
revolución silenciosa’ defiende la existencia de dos
tipos de votantes en sociedades desarrolladas, el votante materialista
y el post-materialista. El primero basa su juicio político
en una evaluación utilitaria de la realidad política,
riqueza personal, ayudas sociales, etc. El segundo, más acomodado,
basa su juicio en intereses más allá de los materiales,
sean el cuidado al medio ambiente o la protección de los
derechos humanos entre otros.
Por otro lado, existe el modelo direccional del issue voting o como
hemos dicho, en el caso específico de Murcia, el voto-agua.
Este modelo se diseña creando una línea continua que
representa las distintas posiciones políticas existentes
sobre el tema en cuestión. En esa línea se colocan,
de acuerdo a sus posiciones políticas, la opinión
pública y los distintos partidos políticos. El modelo
arguye que el partido político cuya posición sea la
más cercana a la de los votantes recibirá su apoyo
electoral. Este modelo obviamente es dependiente en que el tema
en cuestión sea decisivo para el voto final y no existan
otros temas de mayor peso en la agenda electoral.
Bien, veamos como se puede aplicar primero la teoría de Inglehart
a la realidad electoral murciana. Desde un punto de vista objetivo
sin entrar en valoraciones personales, en los últimos años
en Murcia la economía ha crecido, el paro ha bajado, se venden
más coches de lujo que nunca y el murciano ha aumentado su
poder adquisitivo. Pero a su vez, se ha degradado seriamente el
medio ambiente, los inmigrantes encuentran dificultades para integrarse
en la sociedad y la corrupción institucional se ha disparado.
El electorado murciano, habiendo sopesado esta situación,
ha decidido dar su voto mayoritariamente al gobernante Partido Popular
sobre la alternativa del Partido Socialista. Si miramos a los temas
de campaña que el PSOE ha presentado en la región
en los últimos años, modelo de desarrollo, corrupción
y medio ambiente y con los que se ha presentado el PP, agua y mantenimiento
del modelo de crecimiento actual, uno solo puede deducir de esta
realidad que el electorado murciano es mayoritariamente materialista.
Por ello, la campaña basada en valores post-materialistas
del PSRM no ha encontrado el apoyo esperado en nuestra región.
El votante murciano prioriza sus intereses materiales sobre el fortalecimiento
de las raíces cívicas de la sociedad murciana y exactamente
eso es lo que ofrece el Gobierno Regional del Sr. Valcárcel.
Ahora analicemos nuestro segundo punto, el voto-agua, y esto es
aún más simple de comprender. La efectiva campaña
institucional del ‘Agua para todos’ y la inefectividad
argumentativa del PSRM en los últimos años han puesto
a la gran mayoría del electorado murciano, y esto me parece
no sorprenderá a nadie, del lado de los argumentos del PP.
Utilizando el concepto, acuñado por los compañeros
del Foro Ciudadano, del nacionalismo hidráulico como identidad
regional, el agua es el exponente máximo de esa lógica
electoral que el modelo direccional del que hablamos defiende. Por
dos razones, porque el agua se convierte en el tema central de cualquier
campaña electoral en Murcia y por otro lado porque la labor
de propaganda del PP ha atraído al electorado hacia sus posiciones
políticas en una perfecta comunión electoral.
Bien, habiendo analizado las razones de la derrota, miremos a cuales
pueden ser las soluciones para la izquierda murciana en un futuro.
Independientemente de los cambios estructurales u organizativos
que puedan ocurrir o no en julio, como he dicho al comienzo, la
estrategia política si necesita una revisión profunda
con la inclusión de nuevas ideas. Pero aquí solamente
quiero presentar dos ideas generales muy claras y relacionadas con
nuestro análisis.
Primeramente, la necesidad en el PSRM de entablar un diálogo
constante con la sociedad presentando propuestas sobre los temas
que interesan al electorado. Se pueden hacer cuantas ruedas de prensa
al día se quieran, pero si cada una de ellas versa sobre
un tema diferente y encima esos temas no interesan en demasía
a la sociedad murciana, el impacto político será mínimo.
De ahí la frustración del trabajar más y aún
así perder votos de la que hablaba al principio.
Y por otro lado, el PSRM debe dejar de hacerle el juego del agua
al PP. Que yo sepa en Murcia no ha habido ni un solo corte de suministro
desde 2003, cuando por cierto gobernaba el Sr. Aznar en Madrid;
el Tajo-Segura y el Plan AGUA se han encargado de que no ocurra.
Sin embargo, la sanidad y educación públicas en Murcia
están colapsadas y el modelo económico ya nota los
pies de barro. En otras palabras, que ya es hora de hablar de otros
temas más importantes que la ficticia falta de agua en nuestra
región que tanto preocupa al Sr. Valcárcel.
El PSRM ya lideró esta región en el pasado y lo volverá
a hacer en el futuro. La cuestión es cuanto tiempo debe pasar
hasta que esto ocurra y ello depende de realizar cambios radicales
en la estrategia política del partido. El electorado murciano
no es de ideología conservadora, simplemente que la voz del
PP ha sido la única que se ha escuchado en nuestra región
desde hace ya demasiado tiempo debido a las deficiencias comunicativas
del PSRM. Nada que no pueda solucionarse con la necesaria voluntad
política.
Mario López Areu es
miembro del Foro Ciudadano.
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