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MUJERES |
(La Verdad, 29-03-2007)
El
Gobierno Regional está empeñado, en estos días,
en aprobar a toda prisa un Proyecto de Ley para la Igualdad entre
Mujeres y Hombres, y de Protección Contra la Violencia de
Género en la Región de Murcia (B.O.R.M. de 7 de marzo
de 2007), probablemente, para esconder la clamorosa abstención
del Grupo Parlamentario Popular en la votación de la Ley
Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres,
aprobada el pasado 15 de marzo, por las Cortes Españolas.
Recordemos que esta Ley Orgánica Estatal fue apoyada por
todos los grupos políticos excepto el popular, por 192 votos
a favor y 119 abstenciones.
El calamar popular se ha quedado más
sólo que la una en el mar de la igualdad, y anda a la defensiva
desprendiendo tinta para ocultar una realidad social hecha norma
de obligado cumplimiento en todo el territorio nacional.
Los momentos que elige para lanzar su Ley entintada
son un día antes del Día Internacional de la Mujer
Trabajadora, y el mismo día que se aprueba una norma nacional
de superior rango que supone un gran avance hacia la igualdad real
y efectiva entre las mujeres y hombres de este país.
¿Casualidades?. Pues no, utiliza dos
fechas simbólicas -el 8 y el 15- para las mujeres de España
y de Murcia en beneficio propio, y presenta un Proyecto de Ley,
del que previamente se le ha advertido -por órganos y entidades
de reconocido prestigio- que está destinado al fracaso por
entrar en colisión directa con algunas normas de superior
rango, entre ellas la mencionada Ley Orgánica Estatal. Desde
el punto de vista legal y político, el PP murciano se empeña
en un esperpéntico Proyecto de Ley abocado a una muerte súbita.
Además de descalificaciones con resabios
misóginos para defender su Ley entintada, el PP se basa en
dos cuestiones: que ha sido hecha con la participación de
28 organizaciones de las cuales se han aceptado todas sus sugerencias
y que no contradice ninguna otra Ley.
Un poco menos de cinismo haría reconocer
al PP murciano, que la pretendida participación ha consistido
en enviar, en una fase previa a las organizaciones aludidas veinte
líneas de epígrafes -una cara de un folio DIN-A4-,
ni tan siquiera un anteproyecto les ha sido sometido, de las que
han recogido las sugerencias que admitía su línea
de pensamiento.
Participé en la presentación de
sugerencias a través de una de esas 28 organizaciones, desde
la que saludamos la iniciativa pero no un contenido desconocido.
Respecto a que no contradice ninguna otra Ley
es incoherente, basta con leer los informes del Consejo Jurídico
o del Consejo Económico y Social de la Región de Murcia
que llega a decir del Proyecto de Ley Regional que «presenta
una cierta debilidad de contenido normativo en alguna de sus disposiciones»,
y en otras ocasiones, inventa conceptos que pueden generar inseguridad
jurídica.
En general, es una mera declaración de
intenciones con poca aplicación practica, o que en el mejor
de los casos obliga formalmente a otros, los ayuntamientos -por
cierto con los que no se ha contado a la hora de elaborar el anteproyecto
previo de su Ley-, y que además carece de memoria económica.
Lo cual contrasta con la Ley Estatal para la
Igualdad Efectiva que modifica veintidós leyes actualmente
en vigor -nueve de las cuáles son del ámbito laboral-
y cuenta con una financiación que se ha visto aumentada,
en el trámite parlamentario, próxima a los 500 millones
de euros.
Ocasión habrá para hacer un análisis
comparativo de la Ley Orgánica de Igualdad Estatal y del
Proyecto de Ley Regional, desde diferentes perspectivas.
Desde ahora, lo que ya podemos lamentar es que
sea una ocasión perdida de hacer una Ley regional que desde
distinto ámbito intente complementar, y por tanto multiplicar
la indudable incidencia social que en materia de igualdad supone
la Ley Estatal. El propio Consejo Jurídico de la Región
de Murcia en su informe sobre el anteproyecto regional dice: «razones
de elemental prudencia aconsejan posponer la aprobación de
esta última hasta el momento de entrada en vigor de la Ley
estatal, con el fin de obtener la debida coordinación y complementariedad
entre ambos textos, facilitando así la necesaria sinergia
entre las actuaciones de todas las administraciones públicas,
única forma eficaz de lograr la efectiva igualdad entre mujeres
y hombres, objetivo común de las legislaciones proyectadas»
Envueltas por la tinta del calamar, las mujeres
del Grupo Popular murciano refuerzan la confrontación misógina,
que «nos distancia y nos debilita como género y devalúa
a cada una». Sólo una actitud positiva y un verdadero
debate social, estructurado y sosegado nos podría aproximar
para extraer los aspectos positivos de la igualdad de oportunidades,
en beneficio de la sociedad en general y de las mujeres en particular.
Lola Ferre Abellán
es politóloga y doctorada en Historia Social.
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