PLATAFORMA
CIUDADANA POR LA DEMOCRACIA INFORMATIVA
MANIFIESTO
febrero de 2006
La madurez democrática de una sociedad
se mide por el grado de información y participación
de la ciudadanía en los asuntos públicos, por
el respeto a los derechos humanos individuales y por la distribución
plural del poder entre los distintos actores políticos,
económicos, sociales y culturales.
Por eso, necesitamos unos medios de comunicación
plurales, independientes de todo gobierno, regulados por los
parlamentos nacionales y autonómicos como un servicio
público -sean de titularidad pública o privada-
y abiertos a la libre expresión y al debate plural
por parte de todos los ciudadanos. El artículo
20 de la Constitución y el artículo 8 del Estatuto
de la Radio y la Televisión establecen el acceso de
los distintos grupos sociales y políticos a los medios
de comunicación como un "derecho fundamental".
La televisión digital terrestre (TDT) sustituirá
a la analógica en 2010. Por eso, la adjudicación
de los nuevos canales debe hacerse de forma rigurosamente
democrática. Sin embargo, el gobierno regional ha eludido
el control parlamentario y ha optado por el sectarismo ideológico,
el derroche económico y la subordinación del
interés general a intereses particulares. Su objetivo
ha sido favorecer a ciertos grupos empresariales afines al
PP.
Tenemos ya una televisión pública, el Centro
Territorial de RTVE. Pero el gobierno regional, como no la
controla, ha decidido derrochar el dinero de la ciudadanía
y crear un segundo canal público, para contar con su
propio órgano de propaganda. El dinero invertido (7.000
millones de pesetas) debería destinarse a mejorar las
deficientes políticas sociales de la Región:
educación, sanidad, vivienda, etc. Sin embargo, ese
dinero y la gestión del nuevo canal público
se han entregado a una empresa privada. Y lo más grave
es que se trata de un consorcio de empresas constructoras
creado al efecto, sin experiencia en el sector y con un coste
para la hacienda pública mucho mayor que el de otras
empresas con experiencia.
En cuanto a los canales privados, el gobierno del PP ha excluido
a los grupos audiovisuales que no le son afines y a televisiones
locales que venían emitiendo desde hace años,
lo que va a suponer la desaparición de unas empresas
que tenían arraigo local y la pérdida de empleo
para muchos profesionales, aunque algunos puedan recolocarse
en las nuevas empresas. En cambio, ha concedido tres canales
regionales a empresas que le son ideológicamente afines.
En las ocho demarcaciones comarcales, ha concedido ocho canales
al consorcio del ladrillo (esto supone darle un segundo canal
regional, lo que constituye un fraude de ley y una amenaza
de oligopolio informativo), otras ocho a un mismo grupo editor
(lo que equivale a un nuevo canal regional), y las ocho restantes
a dos grupos de ultraderecha (lo que abre la puerta a un acuerdo
entre ambos que les permitiría crear un nuevo canal
regional).
En resumen, el gobierno regional no ha garantizado
el pluralismo informativo y la participación ciudadana,
sino todo lo contrario: ha entregado el poder mediático
de nuestra Región a las empresas constructoras, después
de haberles entregado el control de nuestro territorio y de
nuestro patrimonio natural e histórico. Pretende
silenciar así las voces críticas de la ciudadanía
y de las organizaciones sociales que venimos cuestionando
el actual modelo de desarrollo urbanístico, insostenible
desde el punto de vista económico, social y medioambiental,
como han puesto de manifiesto numerosos estudios e informes
de ámbito regional, nacional e internacional.
Las concesiones de TDT revelan la deriva cada vez
más antidemocrática del gobierno del PP y su
connivencia cada vez más estrecha con el lobby del
ladrillo. El gobierno regional ha atentado contra
un derecho fundamental: la libertad informativa y el pluralismo
de los medios de comunicación. Pretende acallar a la
ciudadanía, manipularla con campañas demagógicas
y reemplazar el debate plural por la mera propaganda. Pretende
convertir a la Región de Murcia en una democracia menguante.
Por todo ello, las organizaciones abajo firmantes hemos decidido
constituir una PLATAFORMA CIUDADANA POR LA DEMOCRACIA
INFORMATIVA, porque creemos que el pluralismo democrático
y la libertad de información se encuentran amenazados
en nuestra Región.
Como primera iniciativa, nos dirigimos al presidente Valcárcel
y a toda la ciudadanía para proponer la adopción
inmediata de las siguientes medidas:
1. La adjudicación de los canales privados
de TDT debe ser revisada, para garantizar que las
concesiones se hacen con transparencia y conforme a la ley,
con criterios de pluralidad, profesionalidad, participación
ciudadana y arraigo local y regional.
2. La televisión pública regional
debe ser de gestión pública y no
debe cederse a las empresas constructoras. Tampoco debe
suponer una duplicación de inversiones, infraestructuras,
equipos y personal, sino que ha de basarse en un convenio
de colaboración con el actual Centro Territorial
de RTVE.
3. Asimismo, hay que establecer en nuestra Región
mecanismos legales que garanticen el control democrático
del sector audiovisual. En este sentido, es necesario
crear un Consejo Audiovisual nombrado por dos tercios de
la Asamblea Regional e integrado por profesionales de reconocido
prestigio, como ya sucede en otras comunidades autónomas
y como también prevé el proyecto de ley que,
para el ámbito español, se tramita actualmente
en el Congreso de los Diputados. Dado que las concesiones
de TDT no son indefinidas sino por tiempo limitado, este
Consejo Audiovisual garantizará que las adjudicaciones
y renovaciones se hagan de forma equilibrada. Asimismo,
se encargará de elaborar un código deontológico
para todo el sector.
4. Las nuevas TDT deben producir dos tercios de
su programación, como recomienda la Unión
Europea, y dedicar también dos tercios a la temática
del ámbito geográfico de la concesión
otorgada.
5. Es necesario un convenio marco regional de medios
de comunicación, que reconozca a los trabajadores
y trabajadoras sus derechos laborales, más aún
si pertenecen a empresas multimedia y alternan trabajos
en prensa, radio y televisión. Además, hace
falta un Estatuto del Periodista, como el que se
tramita en el Congreso, para garantizarles el derecho a
realizar su trabajo con libertad e independencia y dotarles
de Consejos de Información.
Pero nuestros objetivos no se detienen aquí. Pretendemos
constituirnos como una plataforma estable, para intercambiar
puntos de vista y emprender una serie de iniciativas destinadas
a fomentar la participación ciudadana, la educación
en valores democráticos y el debate público
y plural en torno al modelo de desarrollo que queremos legar
a nuestros hijos e hijas.
Por todo ello, invitamos a la ciudadanía de
la Región y a cuantas organizaciones deseen sumarse
a esta Plataforma, para promover la regeneración democrática
que la Región de Murcia necesita.
PLATAFORMA CIUDADANA POR LA DEMOCRACIA INFORMATIVA
Organizaciones que integran la Plataforma y suscriben
el presente Manifiesto:
FORO CIUDADANO DE LA REGIÓN
DE MURCIA - ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS Y EDITORES INDEPENDIENTES
DE LA REGIÓN DE MURCIA - FEDERACIONES DE ASOCIACIONES
DE VECINOS, CONSUMIDORES Y USUARIOS DE MURCIA Y DE LORCA Y
COMARCA DEL GUADALENTÍN FEDERACIÓN DE
ASOCIACIONES DE PADRES Y MADRES DE ALUMNOS - COORDINADORA
LA REGIÓN DE MURCIA NO SE VENDE FORO SOCIAL DE
LA REGIÓN MURCIANA COMISIÓN 8 DE MARZO
ACSUR-LAS SEGOVIAS ASOCIACIÓN OFICINA VERDE
DE LA UNIVERSIDAD DE MURCIA - UNIÓN DE PEQUEÑOS
AGRICULTORES Y GANADEROS CGT - STERM-INTERSINDICAL
UGT CCOO IURM JUVENTUDES SOCIALISTAS- PSRM-PSOE
|