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MANIFIESTO
FUNDACIONAL |
FORO CIUDADANO DE LA REGIÓN
DE MURCIA
MANIFIESTO
FUNDACIONAL
febrero de 2001
I
Nos encontramos en una época de profundos cambios
sociales y tecnológicos, que están transformando todos los aspectos
de nuestra vida. Nosotros mismos, con las decisiones que tomamos
cada día, estamos contribuyendo a crear una inmensa red de relaciones
que cubre todo el planeta, borra todas las fronteras, mezcla todas
las culturas, trastorna todas las estructuras locales y globaliza
todos los problemas sociales.
Estos cambios pueden abrir
muchas posibilidades para el desarrollo de una sociedad más libre, más solidaria y más
ecológica. Pero lo cierto es que han agudizado las desigualdades
sociales, han fomentado la resignación y el absentismo de los ciudadanos,
han exacerbado el racismo y la segregación social, han hecho de la
cultura una mercancía de consumo, y, por último, han incrementado
el expolio ecológico, la contaminación ambiental y los riesgos de
todo tipo para la salud y el bienestar de los seres humanos. El resultado
es la consagración de un mundo profundamente injusto, en el que una
pequeña minoría concentra cada vez más la riqueza, abandonando a
la inmensa mayoría a condiciones extremas de pobreza y necesidad.
Estas cosas no ocurren
por casualidad, ni por una necesidad histórica irrevocable. Ocurren porque nosotros las consentimos
y las provocamos. Somos responsables del rumbo que está tomando nuestra
sociedad. Hemos de exigir responsabilidades a nuestros gobernantes,
pero también hemos de asumirlas cada uno de nosotros. Hemos de implicarnos
como ciudadanos en todos los asuntos que afectan a nuestra convivencia,
sean locales, nacionales o internacionales. Con nuestras decisiones
personales y colectivas, podemos hacer que las cosas sigan empeorando
o que cambien de dirección. Elegir uno u otro camino es algo que
depende de todos nosotros.
La región de Murcia es un claro ejemplo de lo que
no debe hacerse. No podemos seguir permitiendo que el desarrollo
económico de nuestra región se sostenga sobre la explotación y segregación
social de los inmigrantes, la discriminación y precarización laboral
de las mujeres, la insuficiente preparación educativa y profesional
de los jóvenes, la falta de prestaciones asistenciales a los ancianos
y a los marginados, el expolio de los recursos hídricos y el deterioro
ecológico y urbanístico de toda la región, y, como colofón, una cultura
que combina el más rancio localismo y el más insulso mercantilismo.
Aquellos que tienen mayores
responsabilidades públicas,
comenzando por el gobierno de la Región, no sólo no actúan para resolver
y mejorar esta situación, sino que con muchas de sus decisiones la
agravan, favoreciendo los intereses de poderosas minorías antes que
los de la mayoría social. Al mismo tiempo, se acallan todas las voces
críticas, se restringen al máximo todos los cauces de participación
ciudadana, y se descalifica a todas aquellas personas, asociaciones,
sindicatos o partidos que exponen sus quejas o defienden sus propuestas.
Por último, se difunde machaconamente un discurso triunfalista y
autocomplaciente, con el que se pretende ocultar la incompetencia
y la incapacidad para la solución negociada de los muchos problemas
sociales que tiene ahora mismo nuestra Región.
II
Ante este estado de cosas,
un grupo de hombres y mujeres procedentes de los más diversos sectores sociales hemos decidido
constituir el FORO CIUDADANO DE LA REGIÓN DE MURCIA. Con él queremos
abrir un espacio social libre y democrático, abierto y plural, en
el que sea posible debatir, reflexionar y aportar soluciones a los
muchos problemas de nuestra región.
La constitución de este Foro ha de entenderse en
un contexto más general, que desborda ampliamente los límites de
nuestra Comunidad Autónoma. Estamos asistiendo a la emergencia de
nuevos movimientos sociales que renuevan el compromiso directo de
los ciudadanos y que reclaman una lectura crítica de los muchos cambios
que se están operando en el mundo.
Creemos que la democracia
se consolida practicándola,
extendiéndola, radicalizándola. Todos los ciudadanos tenemos el derecho
y el deber de expresarnos libremente, de exponer nuestras opiniones
y de participar directamente en todos los asuntos públicos que nos
conciernen.
No queremos sustituir a
los partidos políticos,
ni tampoco a los sindicatos, organizaciones no gubernamentales y
asociaciones ciudadanas que desempeñan una labor imprescindible en
distintos campos de la vida social. Al contrario, valoramos la diversidad
de todas estas organizaciones, porque garantizan la pluralidad y
la participación democráticas.
Nuestro propósito es, más bien, el de abrir un espacio
de encuentro entre todas esas iniciativas, facilitar los vínculos
entre ellas, fortalecer los puntos de coincidencia, tejer redes de
comunicación que vertebren la sociedad civil, en una palabra, movilizar
a todos aquellos que desean un cambio de dirección.
Nos reconocemos como un
movimiento ciudadano independiente y plural, que desea defender
los valores políticos y sociales progresistas
de lo que históricamente se conoce como la izquierda. Apostamos por
la diversidad de opiniones y el ejercicio de la autocrítica, no aceptamos
ninguna clase de dogmatismo teórico ni seguimos colectivamente orientación
partidaria alguna. Reclamamos un nuevo compromiso de aquellos que
comparten estos valores, para no resignarnos al conformismo y al
conservadurismo neoliberal que durante los últimos años se ha instalado
en nuestro país y en nuestra Región.
Por eso, llamamos a las
mujeres y a los hombres progresistas de nuestra región para que se incorporen a este FORO
CIUDADANO, con el grado flexible de compromiso que cada cual pueda
y quiera adquirir, más allá de las libres adscripciones partidarias
o la pertenencia a cualquier otra organización sectorial, con las
que nos declaramos compatibles y complementarios.
Creemos que uniendo nuestros
esfuerzos podemos hacer de la Región de Murcia una sociedad más libre y más justa, más hospitalaria
e integradora, más creativa y habitable. Otra Región de Murcia posible,
en la que podamos reconocernos hoy todos dignamente y que podamos
legar con orgullo a los que han de vivir en ella mañana.
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