MANIFIESTO
8 DE MARZO DE 2007
En Hoy día Internacional de las mujeres
nos hemos concentrado aquí, como otros años,
convocadas por la Comisión 8 de Marzo con el fin de
manifestar nuestro apoyo y mostrar nuestra solidaridad hacia
todas las mujeres que siguen trabajando para conseguir que
la igualdad real entre hombres y mujeres sea un hecho.
Ser
feminista en nuestra región es hoy una auténtica
necesidad. En primer lugar porque estamos en el furgón
de cola en cuanto a los índices de desarrollo relacionados
con las situaciones de discriminación que sufren las
mujeres, tan sólo tenemos por delante a Castilla La
Mancha, y en segundo lugar porque ocupamos el último
puesto en representación política femenina en
comparación con otras comunidades.
Sin embargo el Instituto de la Mujer de Murcia, máximo
organismo para la igualdad de sexos, carece de estudios objetivos
sobre estas circunstancias, lo que resta eficacia a la toma
de medidas encaminadas a solucionar estas cuestiones y a cuantas
actuaciones lleva a cabo el citado Instituto. Esta Región
sufre un gran retraso respecto al desarrollo de planes de
Igualdad y planes contra la violencia de género.
Este es un año en el que se van a celebrar en nuestro
país elecciones locales y autonómicas. Queremos
aprovechar esta ocasión para hacer un llamamiento a
los partidos políticos de nuestra Región, queremos
que se hagan eco de las situaciones de marginación
que sufren las mujeres y puedan de esta manera tomar medidas
encaminadas a mejorar sus condiciones de vida.. Exigimos que
estas medidas se recojan en los programas electorales. No
basta con arbitrar leyes es necesario hacer realidad su puesta
en práctica.
Las mujeres debemos tener los ojos bien abiertos ante las
propuestas electorales que hacen los partidos y votar a aquellos
cuyo programa recoja nuestras reivindicaciones:
1.Aquellos que recojan medidas para erradicar la violencia
en el trabajo, en la calle, en la familia, en la pareja. Haciendo
reales las ayudas a las mujeres y los niños y niñas
maltratados, aumentando el número de casas de acogida,
mejorando los sistemas de reinserción social, contemplando
el cumplimiento completo de las condenas y de las medidas
de alejamiento.
2.Aquellos que contemplen la educación como una medida
preventiva para evitar situaciones de marginalidad, ayudando
a crear conciencia sobre este tema. Programas que eduquen
en la igualdad y en la no violencia.
3. Aquellos que tomen medidas para erradicar la división
sexual del trabajo y las diferencias salariales que afectan
negativamente a las mujeres, y nos faciliten el acceso a todos
los puestos de trabajo y de responsabilidad.
4. Aquellos en los que se tomen medidas para erradicar la
publicidad sexista desde los medios de comunicación.
5. Aquellos que hagan reales las medidas que facilitan la
conciliación de la vida laboral, familiar y personal,
es decir: la vida.
6.Aquellos que se preocupan de la salud de las mujeres entendiendo
sus particularidades y toman medidas para lograr nuestro estado
de bienestar.
7. Aquellos que se hacen eco de las dificultades añadidas
que sufren las mujeres inmigrantes.
8. Aquellos que contemplan la prostitución como un
problema más de la marginación femenina.
8. Aquellos que consideran los cuidados como un problema
de todos y que aumentan los presupuestos de atención
a las personas dependientes colocándolos en el centro
de la vida política. Compartiendo los cuidados, compartiremos
la vida.
9. Aquellos que contemplen el problema que supone la discriminación
que sufren las viudas en materia de pensiones.
10.Aquellos que defiendan la importancia de la presencia
de las mujeres en los lugares donde se toman decisiones y
por lo tanto arbitren las medidas que la hagan posible.
Las mujeres no podemos esperar a que se solucionen por sí
solos nuestros problemas. Tenemos que reconocer que ha sido
el trabajo y la constancia de las mujeres feministas la que
nos ha permitido alcanzar el grado de igualdad y dignidad
que ahora disfrutamos y por esto hacemos un llamamiento a
todas las mujeres de la región . Es fundamental nuestra
presencia y nuestra participación activa en todos los
ámbitos donde se toman decisiones que afectan a nuestras
especiales circunstancias sociales y personales.
Tenemos que estar allí donde se elaboran y deciden
políticas públicas que nos afectan, haciendo
hincapié en nuestras reivindicaciones, exigiendo soluciones,
velando por el cumplimiento de las medidas que se adoptan.
En definitiva debemos mostrar nuestra especial misión
en el desarrollo de este mundo, haciendo valer nuestros derechos
como ciudadanas demostrando con nuestra actitud y nuestra
colaboración que no es posible un mundo sin nosotras.
Comisión 8 de marzo:
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