Se vea por donde se vea, 2009 quedará para la historia como el peor año del mercado laboral español. Sus dos indicadores básicos lo certifican. El empleo nunca ha vivido una debacle de una magnitud similar. Sólo el primer trimestre del año se llevó por delante más de 750.000 empleos. Y la mayor destrucción de empleo está teniendo lugar en las zonas donde dominó la economía del "ladrillo": Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia.
La tasa de desempleo ha llegado al 18,83% en España y al 22,47 en la Reidón de Murcia, lo que coloca a esta región 3,64 puntos por encima de la media nacional. El paro ha ascendido a una cota desconocida hasta ahora. Y detrás de los indicadores, 4.326.500 dramas. 4.326.500 personas sin trabajo, según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística. En la Región de Murcia, son ya 161.500 los desempleados.
La caída sigue superando las previsiones. Al menos, las del Gobierno, que ayer volvió a revisar sus números. Sus cálculos vaticinan que en 2010 España tendrá una media de un 19% de paro, una décima más que antes. Y el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, admitió que "puede ocurrir" que en algún momento de este año la tasa llegue al 20%.
A algunos analistas, el dato no les ha sorprendido tanto. Es el caso de Ángel Laborda, director del panel de coyuntura de Funcas, y de José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. Ambos esperaban un dato como el conocido ayer. Pero eso no se traduce en el final de la caída. "Se va a seguir destruyendo empleo, pero a un ritmo más moderado", pronostica Ángel Laborda, director del panel de coyuntura de Funcas.
Lo más duro de 2009 es que todo el aumento del paro se debe a la destrucción de empleo. En los últimos 12 meses, la encuesta de población activa (EPA) contabiliza 1,1 millones de parados más. En cambio, esta misma estadística revela que se han triturado 1,2 millones de puestos de trabajo. La diferencia entre uno y otro hay que buscarla en la población activa, que cae en 92.000 personas.
Esta inusual evolución revela que el desánimo cunde entre quienes buscan trabajo. Sobre todo entre los hombres -los únicos que pierden población activa-. Son ellos quienes más están sufriendo la crisis. Algo que se explica por el desplome de la construcción y de la industria, ramas productivas donde la presencia masculina es mayoritaria. Desde julio de 2007, entre ambos sectores han destruido más de 1,5 millones de empleos de un total de 1,8.
Concretamente la construcción ha perdido 378.000 trabajos en 2009. Y ello a pesar de que el Fondo Local de Inversión contuvo la sangría en el sector. Algo que se notó especialmente entre abril y septiembre.
Pero si hay algún colectivo entre quienes el desánimo se está generalizando es entre los inmigrantes. En el último cuatrimestre el paro entre los extranjeros ha escalado hasta el 29,7%. Y, como destaca Valeriano Gómez, antiguo secretario general de Empleo, el número de empleados entre los inmigrantes ha bajado un 11,75% frente al 6,1% del conjunto del mercado laboral. Y esto se ha trasladado tanto la población activa extranjera como a los inmigrantes en general, cuya población ha caído en 32.000 personas en el último medio año hasta llegar a los 5,3 millones.
El desplome del empleo también ha hundido sus colmillos sobre los autónomos. Y lo ha hecho con saña. Más un tercio de la ocupación total que ha desaparecido en 2009 llega por autónomos que tiran la toalla.
La marea llega incluso a ahogar al empleo sumergido. Hace un año la diferencia entre los dados de alta en la Seguridad Social y los que no, ascendía a 1,3 millones. En diciembre pasado la media de afiliados al instituto público ascendía a 17,8 millones, 825.000 menos de los empleos que ha aflorado la EPA.
Tanto Gómez como Laborda dan la misma explicación a este fenómeno. Los autónomos pueden dejar de trabajar, pero es más difícil que dejen de pagar las cuotas a la Seguridad Social. Lo hacen para no ver perjudicados sus coeficientes de cálculo para una futura pensión.
La EPA también muestra varias constantes repetidas desde el comienzo de la crisis. A saber: la caída de la temporalidad, que se ha reducido al 25%. Otra, el aumento incesante de los hogares con todos sus miembros activos en paro. En total, 1,2 millones, si bien es cierto que en muchos de esos casos la persona de referencia, la fuente principal de ingresos, es inactiva (pensionista, por ejemplo).
Este fenómeno ha impulsado a muchas amas de casa a buscar empleo, lo que en círculos académicos se llama el efecto trabajador añadido. De hecho, en los más de dos años que van de crisis el número de mujeres que han dejado de figurar como inactivas dedicadas a las labores domésticas es de más de 670.000.
Y la retahíla de datos negativos no acaba. Por ejemplo, la patronal de las grandes empresas de trabajo temporal, Agett, subraya que en las listas del paro hay más de 1,5 millones de desempleados que lo son de larga duración, un colectivo que tiene especialmente difícil volver a encontrar empleo.
Con todos estos datos, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, se mostró cauto sobre el futuro, informa Lluis Pellicer. Aunque sí que dijo que tenía la impresión de que "el paro se está atenuando". El ministro advirtió, no obstante, que ello no puede considerarse "un triunfo", y recordó que el mercado laboral tarda más en recuperarse que el resto de la economía.
Por el contrario, el líder del PP, Mariano Rajoy, calificó los datos como "inasumibles". "Son que nunca nos hubiera gustado conocer porque nunca nos hubiera gustado que se hubieran producido", redundó Rajoy.
Los agentes sociales aprovecharon la dureza del dato para reclamar al Ejecutivo más inversión. CC OO, por ejemplo, habló de apostar por los servicios públicos como generadores de empleo. Y lo hizo precisamente ayer que se supo que el empleo público ha caído en el último trimestre en 36.200 trabajos. Hasta ahora las administraciones habían jugado el papel de sostén del empleo. Se invierte así una tendencia constante de la recesión. Abundó en esta reclamación UGT, que además reclamó políticas de protección a los parados.
En el lado patronal, CEOE volvió a reclamar una reforma laboral: "Es imprescindible la aplicación de medidas estructurales que requieren cambios normativos en materia de contratación".
http://www.elpais.com/articulo/economia/Destruccion/masiva/empleo/2009/elpepueco/20100130elpepieco_7/Tes
La costa mediterránea sufre su año negro laboral por la construcción y el turismo
Allí donde el ladrillazo pegó más fuerte, donde la construcción fabricó más millonarios y donde más inmigrantes llegaron al calor del crecimiento desmesurado, es donde la explosión ha sido más virulenta y donde ha dejado el reguero más dramático, formado por los cientos de miles de personas que se quedaron sin trabajo el año pasado. Las comunidades del Mediterráneo -Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña- y Canarias volvieron a sufrir en 2009 el golpe de la crisis de la construcción, como ya había sucedido el año anterior. Pero, por si fuera poco, el año pasado se sumó el frenazo de los servicios -capitaneado por el turismo-.
Así, tan sólo en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Andalucía se destruyeron el año pasado 635.000 empleos, más de la mitad de los puestos de trabajo que se volatilizaron en toda España, según la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2009 que hizo pública ayer el Instituto Nacional de Estadística.
La región de Madrid, muy afectada por el desplome de los servicios y de la construcción, suma a la lista de desastres otros 160.000 hombres y mujeres que no están obligados a levantarse por las mañanas para ganarse la vida. El año 2009 se saldó con la destrucción de 450.000 empleos en los servicios, 378.000 en la construcción y 360.000 en la industria. La agricultura se salvó de la quema con 21.000 trabajadores menos. "La construcción ya no explica por sí sola unas cifras tan malas. El sector servicios ha sido en este año el factor fundamental para la crisis del empleo. Además, los datos del último trimestre son ligeramente peores de lo que esperábamos", añade Sara Baliña, de Analistas Financieros Internacionales.
Más allá de la contabilidad de cuántos puestos de trabajo menos hay ahora que hace un año, un simple vistazo a las tasas de paro por comunidades asusta. Porque en dos comunidades -Canarias y Andalucía- una de cada cuatro personas que desea trabajar no encuentra la forma de hacerlo. La del 26% es una tasa de paro impropia de países desarrollados, inimaginable en la gran mayoría de países desarrollados. A su lado conviven autonomías como Navarra, País Vasco, Aragón, Asturias, Castilla y León, Galicia, La Rioja y Madrid, todas ellas con un paro por debajo del 10%.
Ni una sola comunidad autónoma se salvó del repunte del paro el año pasado. El mayor incremento se dio en la Comunidad Valenciana, con 194.400 parados más. Le siguieron Cataluña, Andalucía y Madrid. Los menores crecimientos se dieron en La Rioja y Navarra, con tan sólo unos miles de parados más. La ocupación cayó el año pasado en todas las regiones excepto en Melilla. Pero en este aspecto es donde se atisba una luz que puede dar lugar al optimismo. Porque por primera vez desde que comenzó la crisis, en el último trimestre de 2009 el número de ocupados aumentó en tres comunidades (Madrid, Andalucía y País Vasco, además de Melilla). Estos tímidos brotes verdes no se ven ni por asomo en Cataluña. Allí, hay ahora más de 60.000 ocupados menos que en octubre del año pasado y 35.000 parados más.
Esta debacle laboral explica un dato llamativo que se desprende de la estadística del INE. Tanto la población mayor de 16 años como el número de ocupados descendió en Cataluña a lo largo del último año. "En algunas comunidades, esto se puede explicar por las escasas perspectivas laborales de los inmigrantes, que son más proclives a cambiar de residencia en función de la coyuntura que los españoles nacidos aquí", explica Florentino Felgueroso, investigador de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
En menor medida que Cataluña, pero comunidades como Castilla y León, País Vasco, Galicia, Aragón, Asturias y La Rioja también han visto decrecer su población adulta a lo largo de 2009.
http://www.elpais.com/articulo/economia/costa/mediterranea/sufre/ano/negro/laboral/construccion/turismo/elpepueco/20100130elpepieco_9/Tes
Motivos para la preocupación en la Región de Murcia
Las fuerzas políticas, sindicales y empresariales de la Región coincidieron ayer en calificar de alarmante la situación laboral. A renglón seguido, cada cual intentó llevar el agua a su molino.
La portavoz del Ejecutivo regional, en la rueda de prensa posterior al semanal Consejo de Gobierno, calificó de «gravísima» la realidad que vomitan los datos. Inmediatamente declaró el empleo «prioridad» de su gabinete y acusó al Gobierno central de no ser eficaz contra la crisis. Zapatero fue también la diana de las valoraciones del diputado regional por el PP Amador López.
Por contra, la diputada socialista Begoña García Retegui y el coordinador de Izquierda Unida, José Antonio Pujante, relacionaron los pésimos datos regionales con el modelo de crecimiento económico impulsado por el gobierno Valcárcel.
Los agentes sociales coincidieron en sus comunicados en preocuparse por el paro, pero pusieron sobre la mesa soluciones bien dispares. Para la CROEM y la Cámara de Comercio «reflejan un mercado laboral claramente negativo» que debe ser apeado con «medidas estructurales necesarias que permitan agilizar la salida».
Comisiones Obreras, en cambio, mostró su preocupación por «la negativa situación del empleo y el constante aumento del paro» y reclamó un gran acuerdo social con la participación de todos los agentes sociales, que oriente un nuevo modelo económico y productivo, «con solvencia, y que permita luchar contra el desempleo e impulsar un nuevo modelo de crecimiento». Y UGT aclaró que en ese acuerdo es inviable la «desregulación laboral» que pretende la patronal. Las dos centrales sindicales propusieron la negociación inmediata de 42 propuestas presentadas conjuntamente.
Menos población activa
Todavía son más los datos, pero ninguno positivo. El número de ocupados descendió bruscamente en la Región. En el conjunto del ejercicio pasado se destruyeron 55.300 empleos, situándose la tasa interanual en el -9,02%. De esta forma, el número de ocupados se situó en 557.400 personas.
El 22,47% de paro en la Región (18,83% en España) aún podría ser más elevado si no estuviera descendiendo la población activa, dado que la tasa de paro es la ratio de parados entre el conjunto de personas que trabajan o dicen buscar trabajo. Una apuesta a la baja.
La crisis económica ha frenado la incorporación de los jóvenes al mercado de trabajo y la llegada de inmigrantes. En la Región, el número de activos descendió en 6.400 personas en 2009 (un 0,88% menos), con lo que la población activa quedó constituida por 718.900 personas. En el conjunto estatal la caída anual de la población activa fue del 0,4%, noventa y dos mil personas más son inactivas laboralmente. En el cuarto trimestre del año pasado el volumen de activos en la Región descendió en 3.200 personas, lo que representa una disminución del 0,45% en relación al trimestre precedente. La tasa de actividad regional, alcanzó el 60,74%, casi un punto por encima de la media nacional, que es del 59,76%.
Por sexos, la tasa de paro masculino se situó en el 23,45% al término de 2009 en la Región, casi cinco puntos por encima de la media nacional (18,64%). El paro entre las mujeres murcianas se situó en un 21,09 %, dos puntos por encima de la media nacional (19,07%). Con lo que la igualdad sexual en la tragedia del desempleo está más 'avanzada' en la Región.
Murcia alcanzó en 2009 la quinta mayor tasa de paro del país, con un 22,47%, sólo por detrás de Canarias (26,91), Aragón (26,33), Ceuta (24,57) y Comunidad Valenciana (22,56).
http://www.laverdad.es/murcia/20100130/region/desempleo-crecio-2009-murcianos-20100130.html













