Apocalípticos y catastrofistas (La Opinión, 4-12-2010)

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Manuel Tovar Arce

El Foro Ciudadano ha presentado hace unos días El otro estado de la Región. Informe 2010. Los dos anteriores se publicaron en 2003 y 2006, y en ellos se ha venido anticipando el actual desenlace del fallido modelo de crecimiento murciano. Llamémosle el ´Modelo Valcárcel´, pues la derecha regional ha sacado pecho en más de una ocasión sobre las bondades del mismo, sobre lo mucho que estaba creciendo el PIB regional y el empleo. Los análisis del Foro también recogen estos hechos, pero no se paran en la primera lectura que suele hacer el poder político, del tipo ´llueve en sequía por mi mérito, graniza sobre fruta madura por culpa de la oposición´, sino que revelan lo que todo tipo de poder trata de ocultar sistemáticamente.

Ha habido un claro intento de apropiarse de los indicadores favorables a lo largo de los últimos quince años por parte de la derecha regional, y lo ha hecho con la misma desfachatez que ahora niega su paternidad del estrepitoso batacazo que está teniendo lugar en la economía y la sociedad murciana, que todavía no ha alcanzado las más altas cumbres de la miseria moral y política o en términos de paro, empleo y temporalidad, por ejemplo; aunque se está preparando a conciencia para ello, según indican las previsiones de mayorías y minorías electorales próximas.

La mirada del Foro Ciudadano sobre la realidad regional a través de sus Informes no ha sido una mirada complaciente, pues estaba claro que debajo de la aparente prosperidad se estaba incubando la lamentable situación a la que se ha llegado. No ha sido ningún mérito especial del Foro predecir lo que ha ocurrido y caracterizarlo. En este sentido coincide plenamente con el análisis de un aspecto muy concreto que hace el Consejo Económico y Social de la Región de Murcia (CESRM) en su última memoria. Dice así: «Un año y medio ha bastado para anular toda la reducción de la tasa de desempleo que se había conseguido en los anteriores diez años y situarla ya muy cerca de la cota máxima a la que llegó durante la crisis de principios de los 90. El aumento es continuo e ininterrumpido desde el segundo trimestre de 2007, en el que se situó en un 6,6%, y se ha posicionado en el 22,5% al acabar 2009» (1).

No es esta la única coincidencia de los análisis del Foro con los trabajos que elabora la respetada institución murciana, que probablemente tampoco se leen quienes toman las decisiones de política económica y social en el Gobierno regional, a pesar de que el CESRM es órgano consultivo de este Gobierno. Muchos análisis ya coinciden en que nunca una clase dirigente produjo tantos estragos en una sociedad y en una economía, como la que ahora ocupa todos los resortes del poder en la Región de Murcia.

No le faltan al Gobierno regional análisis y propuestas de instituciones respetables, como las que ha realizado AFI, Consultores de las Administraciones Públicas, en un reciente trabajo publicado por el CESRM: «Si oportunas son las señales de que los procesos de crecimiento acelerado pueden crear disfunciones en muchos ámbitos, el caso de la Región de Murcia ilustra muy bien cómo tales señales apuntan y acaban acumulándose. Pero el bálsamo que las ganancias del crecimiento dejan sobre muchas de las cicatrices sociales, económicas y territoriales que se van abriendo en el proceso puede demorar muchos ajustes. Afortunadamente, aunque resulte paradójico el decirlo, una crisis como la presente ha venido a exponer con crudeza algunas de estas cicatrices, ahondándolas. El avance del desempleo y la economía sumergida, el estancamiento de la formación y el aumento del fracaso escolar, o el deterioro del territorio son más patentes a causa de la crisis, y debe hacerse lo posible para que la sensación de urgencia que ésta impone no deje postergada la solución de estas disfunciones. Porque toda otra salida de la crisis, sería en falso y abocaría a la economía murciana al riesgo de reproducir el patrón de crecimiento pasado cuya oportunidad hay que darla por amortizada» (2).

No hace falta tener en cuenta los poco rigurosos, catastrofistas, apocalípticos, tremendistas y sesgados Informes del Foro, como le gusta decir al señor Pérez, portavoz adjunto del Gobierno regional (La Opinión, 1.12.10); ya nos daríamos con un canto, o con dos, en los dientes si hicieran caso de lo que dicen otras honorables instituciones.

En cualquier caso, cuando los Informes del Foro dicen que el señor Valcárcel y su Gobierno son responsables de las carencias básicas y los destrozos económicos y sociales que se han puesto en evidencia tras el estallido de todas las burbujas que han inflado, no hacen más que coincidir con el trabajo de AFI, que fija las ´cicatrices´ más llamativas de la realidad regional en el avance del desempleo, la economía sumergida, el estancamiento de la formación, el fracaso escolar y el deterioro del territorio.

Del diferencial de desempleo de la Región de Murcia con respecto a España es claramente responsable la Administración regional por su estrategia del ladrillo; la economía sumergida es, en buena medida, consecuencia de lo mismo, y sobre educación y territorio el Gobierno regional tiene todas las competencias y todo el presupuesto, y es por ello responsable de su buen o mal funcionamiento.

Tiempos raros estos en los que si avisas de la catástrofe puedes ser considerado el que la provoca, mientras que sus verdaderos causantes se van de rositas, de Gürtel, de Tótem, o de Umbra.

(1) Memoria sobre la Situación Socioeconómica y Laboral de la Región de Murcia en 2009. Consejo Económico y Social de la Región de Murcia. Pág. 164.

(2) Herce, J.A. (dir.), Hacia otra estructura productiva para la economía de la Región de Murcia, Consejo Económico y Social de la Región de Murcia 2010. Pág. 341.

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2010/12/04/apocalipticos-catastrofistas/287866.html

 
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